7 agosto, 2018

Kioskeros y controles de boliches en Gobierno

 

La comisión recibió a representantes de ambos sectores quienes plantearon inquietudes con relación al tratamiento de la nueva normativa sobre la nocturnidad.

Presidió la habitual reunión semanal de la comisión de Gobierno su titular, María Eugenia Schmuck, del bloque Radical y participaron Horacio Ghirardi, de la bancada Socialista; Caren Tepp, de Ciudad Futura; Norma López, del Frente para la Victoria-PJ; Marina Magnani, de Unidad Ciudadana y Gabriel Chumpitaz, de Cambiemos.
Tras dar despacho a diferentes expedientes, entre ellos pedido de informes y de cumplimiento de decretos, los concejales recibieron de manera sucesiva a integrantes de la Cámara de Kioskeros y del Sindicato de Trabajadores de Admisión y Permanencia, quienes expresaron sus puntos de vista sobre sus actividades en relación a la ordenanza en discusión sobre la nocturnidad.
Los integrantes de la Cámara de Kioskeros, refrendaron a “rajatabla” la prohibición de vender alcohol a menores, pero sí reclamaron modificar la normativa que les impide expender bebidas alcohólicas después de las 23.
Consignaron que “pretendemos una venta responsable” y mencionaron que “si un vecino quiere comprar una latita de cerveza, después de esa hora o una botella de champagne, a las 2 de la mañana, deberíamos poder hacerlo”.
Asimismo mencionaron que “nosotros no podemos vender pero los chicos pueden comprar cajas enteras de bebidas alcohólicas en los supermercados”.
Insistieron en que se les autorice a vender después de las 23, “lo que le dará más vida a la cuadra, a la noche” en la zona donde estén los kioskos.

Control y admisión

Los integrantes del Sindicato de Trabajadores de Control y Admisión, en tanto plantearon como ideas “la que está dando buen resultado en Santa Fe, de horario de ingreso a las 2 y luego ya no pueden entrar”.
En cuanto al horario de cierre consideraron que podría un poco más tarde que el actual y precisaron que “sí deben mejorarse las frecuencias del transporte, al menos que funcionen entre las 6 y las 8 como los días de semana, los sábados y domingos y luego sí en los horarios de esos días, para evitar que los jóvenes tengan que estar dando vueltas”.
Reclamaron asimismo la concreción del registro de trabajadores del sector, que lo plantea la ley nacional y la adhesión de la normativa provincial.
Sostuvieron que es “uno de los sectores en los que hay más informalidad”. Marcaron que en Rosario el gremio tienen unos 300 afiliados y hay unos 800 trabajadores, pero “en el 2013, 2014, llegó a haber 2.000 personas” que se desempeñaban en las áreas de admisión y permanencia de los boliches.