Distinguieron a los abogados querellantes en la causa Guerrieri-Amelong
Los letrados fueron reconocidos por el Concejo Municipal este jueves (29 de julio), en una ceremoni realizado en el recinto de sesiones. Durante el acto, los profesionales recibieron los diplomas como Abogadas y Abogados Distinguidos de la Ciudad. La propuesta de distinguir a los letrados fue aprobada por unanimidad a partir de un proyecto de los ediles María Eugenia Bielsa y Fernando Rosúa, del bloque Encuentro por Rosario
Con el recinto colmado de militantes y dirigentes de organizaciones de derechos humanos, y presidido por el titular del cuerpo, Miguel Zamarini, recibieron la distinción como Abogadas Distinguidas Daniela Asinari, Victoria Blando Figueroa, Gabriela Durruty, Ana María Figueroa, Ana Oberlin, Jesica Pellegrini, Leticia Fascendini y Nadia Schujman y como Abogados Distinguidos, Álvaro Baella y Lucas Ciarniello Ibañez.
Según el texto del decreto 33.727, la distinción es “en reconocimiento de su participación como abogados querellantes en la causa 'Guerrieri-Amelong', la primera en que se juzgan los crímenes de lesa humanidad producidos en nuestra región y que se reabrieron luego de la anulación de las leyes de Punto Final y Obediencia Debida y los indultos”.
Los diplomas fueron entregados por el presidente del cuerpo, Miguel Zamarini; la vicepresidenta del Concejo, Norma López, y por los jefes de los distintos bloques Manuel Sciutto, del bloque Socialista; la propia Bielsa y Fernando Rosúa, de Encuentro por Rosario; Gonzalo del Cerro, de Convicción Radical “Arturo Illia”; Jorge Boasso, de Intransigencia y Renovación Radical; Daniela León, de la Unión Cívica Radical (UCR); Oscar Greppi, de Coalición Cívica/ARI; Héctor Cavallero, del Partido del Progreso Social (PPS); Alberto Cortés, del Partido Socialista Auténtico ( PSA)/Proyecto Sur; Laura Weskamp, de Propuesta Republicana (PRO); y Diego Giuliano, de Rosario Federal.
El olvido, más rápido que la historia
Bielsa recordó fechas históricas aunque recientes como el 31 de agosto de 2009 cuando se inició el juicio por esa causa, y el 15 de abril de este año, momentos en que se dictó la condena de Pascual Omar Guerrieri, Jorge Alberto Fariña, Juan Daniel Amelong, Walter Salvador Pagano y Eduardo Rodolfo Costanzo, por los cargos de privación ilegítima de la libertad, amenazas, tormentos y desaparición física de personas. Los condenados se desempeñaron durante la última dictadura en diversos grupos operativos dependientes del Comando del II Cuerpo de Ejército y del Destacamento de Inteligencia 121, ambos con sede en Rosario.
Durante su discurso, la edila de Encuentro por Rosario también citó la frase Adolfo Bioy Casares que expresa: “En nuestro país el olvido suele correr más rápido que la historia”; y se refirió a los desaparecidos como “los fantasmas inciertos que vuelven a doler cada día en la memoria”, con respecto a la imposibilidad de contar con una certeza de su muerte.
Sin embargo, expresó sobre la culminación del juicio y en referencia a la intervención de los abogados querellantes, muchos de ellos jóvenes militantes de derechos humanos: “Nos han devuelto la confianza de que la Justicia es posible. Hemos podido dar esta batalla y, después de tanto tiempo, esta batalla la hemos ganado”.
Más que un rol técnico-jurídico
A su turno, el referente político Eduardo Toniolli –hijo del desaparecido rosarino Eduardo José Toniolli, que forma parte de la causa– destacó “el reconocimiento a las abogados y abogados porque más allá de cumplir un rol técnico, cumplieron con el rol de contención humana, porque son compañeros”.
En el momento de los agradecimientos una de las distinguidas, Gabriela Durruty recordó su primera época como estudiante de abogacía, cuando aspiraba trabajar como en temas vinculadas con los derechos humanos. “Aunque nunca pensé que iba a tener que enfrentar estos juicios luego de 25 años. Ese compromiso lo asumimos entre todos, y era un peso muy grande que empezamos a llevar adelante con dignidad”, señaló.
Por su parte, la jurista Ana María Figueroa rescató el aporte que realizó la Universidad Nacional de Rosario porque “todos los querellantes de la causa fueron aportados por la Facultad de Derecho”.
Asimismo enfatizó que fue “la condena más dura en la historia de la humanidad” y remarcó que a través del trabajo “llegamos a conmover el alma de los 3 jueces”. También resaltó la tarea del ministerio público fiscal en la persona de Mabel Colalongo.
Schujman reconoció a “todas las fuerzas políticas que acompañaron la derogación de las leyes de impunidad, y el rechazo de bancas” de funcionarios que ocuparon cargos o tuvieron participación durante la última dictadura, como Patti o “Pili” Rodríguez.
En las diversas intervenciones también recordaron a abogados que militaron por los derechos humanos, tales como Rodolfo Scoler, Olga Cabrera Hansen, quien fuera presidente en Rosario de la Comisión Nacional sobre Desaparición de las Personas (Conadep), Manuel Blando -quien estaba entre los asistentes-, Adolfo Trumper, Israel Esterkin, Lindolfo Bertinat y Alberto Jaime.
Igualmente se evocó a profesionales tales como Garat, Lezcano, Felipe Rodríguez Araya y Delia Rodríguez Araya.
Ana María Figueroa hizo mención a testimonios vertidos durante el juicio y en tal sentido aludió entre otros a los de Rafael Bielsa y Mechi Domínguez.
El texto del decreto
Respecto a los abogados querellantes vale precisar que Ana María Figueroa representó a la Secretaría de Derechos Humanos de la Nación; Ana Claudia Oberlin, Nadia Schujman, Lucas Ciarniello Ibañez y Alvaro Baella, integran el equipo jurídico de Hijos; Leticia Fascendini, Gabriela Durruty, Daniela Asinari y Jesica Pellegrini, conforman el equipo jurídico de Familiares de Desaparecidos y Detenidos por Razones Políticas y de la Liga Argentina de los Derechos del Hombre, a quienes se sumó Victoria Blando Figueroa.
En los considerandos del decreto por el que se los designa Abogados y Abogadas Distinguidas se precisa que “todos ellos son abogados egresados de la universidad pública argentina, y además de la labor técnica que han asumido en proceso legal en cuestión, son activos participantes en el movimiento en defensa de los derechos humanos cuyo accionar militante ha abierto junto al accionar convergente de las políticas públicas en la materia asumidas por el Estado nacional a partir del 2003, la posibilidad de avanzar en un camino de verdad y justicia para los crímenes de lesa humanidad”.
Asimismo se indica que “su desempeño, tanto profesional como ético, merece destacarse en tanto expresa compromiso, valentía y valores que la sociedad argentina ha recuperado por perseverancia y decisión, en el convencimiento que la verdad siempre debe prevalecer”.
Entre otros participaron del acto el secretario y la subsecretaria de Cultura municipal, Horacio Ríos y Florencia Balestra, respectivamente; el subsecretario de Gobierno, Miguel Pedrana; la secretaria de Derechos Humanos de la provincia, Rosa Acosta; el director del Museo de la Memoria y de la Oficina Municipal de Derechos Humanos, Rubén Chababo y el titular del Programa de Protección de Testigos del gobierno provincial, Oscar Blando.
También asistieron las Madres de la Plaza 25 de Mayo y dirigentes y militantes de organismos de derechos humanos.
En tanto previamente al comienzo del acto y en la presidencia del cuerpo saludó a los distinguidos el ministro de la Corte Suprema de Justicia de la Provincia, Daniel Erbetta.
Por su parte expresaron su adhesión a la ceremonia el gobernador de la provincia, Hermes Binner; el presidente de la Cámara de Diputados de la provincia, Eduardo Di Pollina, los diputados provinciales Gerardo Rico y María Cristina Fregoni y el senador nacional Carlos Alberto Reutemann.