En 2023, se la declaró como Ciudadana Ilustre Post Mortem de la ciudad por su valiosa obra en la educación argentina.
Tuvo en vida un notable reconocimiento por parte de la ciudad: fue en 1915, cuando la docente tenía 49 años, y un espacio del flamante parque Independencia, al oeste del Laguito, se destinó a la infancia y llevó su nombre en justo homenaje; predio en el que se instalara el segundo zoológico rosarino —el primero había sido inaugurado en el 1900 en la antigua plaza de la Independencia sobre la actual avenida Pellegrini— y que a partir del año 2001 volverá a llamarse El Jardín de los Niños, dentro del programa Tríptico de la Infancia.
Entre otros ecos de la señorita Blanco en la ciudad se inscribe el rebautismo con su nombre del pasaje Uno y la continuación de calle Monasterio, a la altura de San Martín 6100, establecido por la Ordenanza N°1578 de noviembre de 1961 y rectificada por una resolución del 31 de marzo del 2017.
MEMORIA Y POLÉMICA.
En el parque Independencia, en cercanía del predio que llevara su nombre a comienzos del siglo XX, desde mediados de los años ‘60 un pedestal sostiene la figura de la maestra en cemento patinado blanco, obra del reconocido escultor Erminio Blotta. De acuerdo a estudios que relevaron las distintas creaciones del artista en ese espacio público, sobre ese busto de Juana Elena Blanco hay un singular ida y vuelta respecto de las distintas inscripciones que la han acompañado en el tiempo. Según el informe la placa original decía “Proteged y amparad al niño y mejorareis la raza”, la que fue reemplazada por otra que señala “Educad al niño y mejoraréis la raza”, en respuesta a la idea del presidente Sarmiento de introducir europeos en Argentina para mejorar la despreciada “raza criolla”. En tanto, se advierte que existió inicialmente otra placa, desaparecida, con menos polémica y más directo tributo: “A Juana Elena Blanco, la Sociedad Protección a la Infancia y Adolescencia, en el centenario de su nacimiento”.
CIUDADANA ILUSTRE.
Entre los reconocimientos más recientes a la maestra de los niños humildes se destacan dos hechos que involucran al Concejo Municipal de Rosario. Hace tres años, a través del decreto Nº 63627/2023 se declaró como Ciudadana Ilustre Post Mortem de la ciudad a Juana Elena Blanco, educadora y filántropa, por su obra en la educación argentina.
El acto, del que participó toda la comunidad educativa de los colegios que la recuerdan, se realizó en el patio del edificio histórico de calle Pasco 453 en el que está emplazada la primaria N°57 que lleva su nombre, y donde hace más de 120 años se inauguró la primera escuela de su obra para la enseñanza de oficios.
El homenaje, una habitualidad para estos establecimientos educativos que en agosto conmemoran todos los años la memoria de Juana Elena Blanco, fue celebrado como un homenaje de la ciudad a la pionera de la docencia social en Rosario.
Dos meses antes de la declaración oficial, el salón Puerto Argentino del Palacio Vasallo había sido escenario de la presentación de “Juana Elena Blanco: Una obrera de la difusión cultural a la vanguardia (Rosario, bisagra de los siglos XIX y XX)”, un libro sobre la actividad de la educadora, realizado por las investigadoras del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (Conicet) Micaela Pellegrini Malpiedi, Lorena Sguigna, Natalia Navarro, Martina Palomeque, Camila Basualdo y Sofía Alderete. Seis mujeres profesionales detrás de los pasos de una mujer que supo abrirse camino (y abrirlo a su posteridad) desde la pedagogía, el tesón, la gestión incansable y la rebeldía de la que todavía se sigue hablando una centuria y pico después.
Sucesos, N°41


