Raúl Alfonsín protagonista de un acontecimiento excepcional de la etapa democrática inicial y un hito institucional en la historia del Concejo Municipal de Rosario.
En el contexto del retorno de la democracia en la Argentina, y a menos de un año de haber asumido la presidencia de la Nación, el Dr. Raúl Ricardo Alfonsín visitó el Concejo Municipal de Rosario durante el invierno de 1984 dejando una huella imborrable en la historia institucional de la ciudad.
La invitación al primer presidente constitucional tras la última dictadura cívico-militar había sido cursada mediante una resolución del Concejo Municipal, en la que se convocaba al señor presidente de la Nación Argentina a realizar una visita oficial, expresando en sus fundamentos “el sentimiento de unidad nacional que anima a los integrantes de este Cuerpo” en una etapa clave de reconstrucción democrática.
La visita tuvo lugar el 18 de agosto de 1984 y constituyó un gesto de fuerte valor simbólico en un tiempo signado por la recuperación de las instituciones, el fortalecimiento del Estado de derecho y la reafirmación de los valores democráticos. Durante su paso por el Palacio Vasallo, sede del Concejo Municipal, el presidente Alfonsín compartió un encuentro institucional con las autoridades y los ediles de entonces.
El mensaje de Alfonsín: Los Concejos como escuelas de democracia
El momento más esperado y emotivo llegó con la palabra del Presidente de la Nación en el Recinto de Sesiones, quien recordó con orgullo sus inicios como concejal en Chascomús y reivindicó la labor de los legisladores locales:
«Los concejos deliberantes son escuelas de democracia porque no solo escuchan el sentimiento y las preocupaciones del vecindario, sino que, fundamentalmente, impulsan la participación ciudadana. Me siento orgulloso de haber sido concejal porque es una tarea difícil, a veces no reconocida. Estamos en la vidriera, cara a cara con el vecino que nos cruza por la calle para decirnos su esperanza o su queja», expresó el mandatario.
Alfonsín rindió un sentido homenaje a nuestra ciudad, a la que describió como el «crisol de razas» de la Argentina y como la ciudad más importante del país que, sin ser capital provincial ni nacional, se forjó enteramente a partir del esfuerzo y el trabajo de su gente.
Hacia el final de su intervención, dirigió un mensaje de aliento a los ediles, reconociendo las dificultades y las lógicas decepciones propias de una época de grandes desafíos, y aseguró que, con la democracia plenamente asentada, el federalismo daría finalmente respuesta a las autonomías municipales para lograr, entre todos, «la ciudad que queremos, la provincia que deseamos y la patria que anhelamos».
Voces de unidad y convivencia
El encuentro se destacó por el respeto entre las distintas fuerzas políticas, marcando un camino de convivencia democrática. Alejandro Gerosa, presidente del Concejo, valoró el gesto del Presidente como un acto que no solo predica la unidad, sino que la construye de manera permanente. Pedro Bluma, presidente del Bloque Justicialista, destacó el trabajo conjunto entre radicales, peronistas y socialistas para “hacer de nuestra ciudad, la ciudad del 2000”, mientras que Osvaldo Torres, presidente del Bloque de la UCR, reafirmó el compromiso de trabajar “codo a codo” para levantar una ciudad y un país devastados.
El compromiso en papel y firma
Como parte del acto protocolar, el presidente firmó el Libro de Actas del Concejo Municipal, junto a los concejales en funciones, dejando constancia de su presencia en un documento histórico del cuerpo legislativo. Entre quienes rubricaron el libro se encontraban el presidente del Concejo, Ing. Alejandro Gerosa, y los concejales Pedro Bluma, Antonio Caserio, Alberto Fernández, Orlando Di Vanni, Delfor Quiroga, Norberto Nicotra, Edmundo Fernández, Raquel Buttazzoni, Pedro Aguirre, Carlos Comizio, Emeterio Pastor, Gualberto Venesia, Marcelino Gómez y Luis Ballerini.
Un legado permanente
La visita de Alfonsín al Concejo Municipal de Rosario reafirmó el rol del Palacio Vasallo como espacio de representación popular y defensa de las instituciones democráticas. En reconocimiento a su legado y a su compromiso con la vida democrática, el Recinto de Sesiones del Concejo lleva en la actualidad el nombre “Raúl Ricardo Alfonsín”, perpetuando el vínculo entre su figura y la historia institucional de la ciudad.
Al abandonar el Palacio Vasallo, en aquella histórica jornada de agosto de 1984, la formalidad institucional se fundió con el fervor popular, entre los aplausos y las ovaciones de rosarinos y rosarinas que lo aguardaban en la calle. El Presidente respondió con su emblemático saludo de manos unidas, sellando un compromiso de unidad que aún hoy, en el recinto que lleva su nombre, continúa plenamente vigente.
Fuente: Diario La Capital/ Diario Rosario








