El primer Ciudadano Ilustre de Rosario distinguido por el Concejo Municipal tras el regreso a la democracia.
El primer gran reconocimiento de Rosario a Wladimir Mikielievich tuvo lugar en el Concejo Municipal, el 22 de octubre de 1985. Aquel día ese obstinado e incansable especialista en el ayer de la ciudad fue distinguido como Ciudadano Ilustre mediante el Decreto N°1.894. El historiador fue el primero tras el regreso a la democracia, seguido por una lista de notables a la altura de aquella distinción: las maestras Olga y Leticia Cossettini, el director musical Cristián Hernández Larguía, y los pintores Carlos Uriarte y Juan Grela, entre otros.
EL MUSEO MIKIELIEVICH
Pero habrá otro momento singular en ese romance inevitable entre la ciudad y Mikielievich, fallecido en 1999: volverá a ser en el Honorable Concejo Municipal, y ocurrirá también en octubre pero casi 20 años después del primer reconocimiento: la ordenanza N°7.766, del 28 de ese mes pero de 2004, en medio del III Congreso Internacional de la Lengua Española realizado en Rosario, será aprobada por los ediles locales para imponer su nombre al Museo de la Ciudad, una idea que había perseguido Mikielievich como un símbolo material del pasado común de los rosarinos al que él imaginaba como un Museo de Historia local.
MEMORIA DE ACÁ.
El Museo de la Ciudad había nacido en 1981 con la casona municipal de Oroño 1540 como sede fundacional, impulsado durante la intendencia del demoprogresista Alberto Natale al hacerse eco de los reiterados reclamos de la Sociedad de Historia de Rosario, encabezada por el propio historiador. Con el objetivo de resguardar testimonios y documentos de la evolución urbana y social de la ciudad, el Museo inició sus días bajo la dirección de Fernando Chao (h), y entre las actividades que fueron moldeando su identidad hay que destacar el dictado de los cursos de Museología Histórica, antecedente de la carrera de Conservador de Museo, y la creación de una biblioteca pública con libros especializados en el ayer rosarino y documentos de la ciudad. Radicado desde 1992 en el corazón del parque Independencia, sobre bulevar Oroño al 2300, en la que fuera la Casa de los Jardineros —sede original de los encargados en forestar y mantener el gran pulmón verde metropolitano, y luego administración de la dependencia municipal Parques y Paseos, y de su Escuela de Aprendices—, al incorporar el nombre de Wladimir Mikielievich como un merecido homenaje a la trayectoria de uno de los mayores investigadores y divulgadores del pasado local, también iniciará una nueva etapa institucional con formatos de exposición innovadores para nutrir a logradas crónicas que evocan la memoria urbana a través de distintas temáticas como el fútbol, los carnavales, la salud pública, la radio y el trabajo, entre otros factores que dotaron a ese espacio de una fuerte impronta como medio de comunicación del ayer vernáculo.
UN AYER CON FUTURO.
Con una importante colección de mobiliario, objetos, fotos, documentos, libros y publicaciones periódicas, el Museo promueve, tal los principios que guiaron su creación, la preservación del patrimonio urbano, social y artístico de la ciudad sumado a un carácter exitoso de difusión de todo ese bagaje al público general. Tras casi 45 años de vida, ese espacio municipal es a las claras un amplificador de la esencia de Mikielievich como promotor popular de la Historia, de meticuloso y amable narrador de las ciudades que fue Rosario a través del tiempo. Y más cuando en los últimos años quedó en custodia de su Legado.
Finalmente, la historia llega a nuestros días, otra vez con el Concejo como escenario: al cierre de esta edición, se aprobó una nueva ordenanza (expediente 276886) que instituye un archivo digital que digitalice, conserve y difunda documentos, registros y materiales históricos con la creación del Reservorio y Archivo Digital de la Documentación Histórica de Rosario, que funcionará en el Museo de la Ciudad Wladimir Mikielievich. Se trata de un amplio universo documental de registros públicos, documentos oficiales, fotografías, planos, mapas, publicaciones especializadas, informes y estudios vinculados al desarrollo urbano, social y cultural de Rosario, que además incorporará un glosario que relevará archivos públicos y privados de la ciudad o de alcance nacional cuyo contenido esté relacionado con su historia. Como si el gran divulgador todavía estuviese acá, atento a todo aquello que remonte al pasado de este lugar.
Sucesos, N° 39


